
Esta obra pone a prueba sin dudas todas las capacidades artísticas
de Claudio Tolcachir. Equilibrar una sesuda adaptación con una dirección
de actores acorde es una tarea que puede desvelar a más de uno, en
la búsqueda de una interpretación correcta pero también
eficaz. Y eso es lo que logra el director en Todos eran mis hijos: un elenco
con actuaciones parejas, desde los roles más pequeños, como
el de Marina Bellati, la entrañable doctora de Laboratorios Dormevú,
hasta monstruos como Ana María Picchio o el mismísimo Lito Cruz.
En el medio, Federico D'Elia y Esteban Meloni se lucen con personajes de contraste,
en los que el sufrimiento los transforma en catalizador e hilo conductor de
la obra respectivamente.
Más allá de algunas omisiones propias de los nervios del estreno,
esta pieza clásica en tres actos funciona como una maquinita bien aceitada,
que sabe cómo enganchar al espectador y mantenerlo entretenido durante
la hora y media de función. Pero cuando baja el telón, el sabor
que deja en la boca no es el mismo que un "Tolcachir auténtico".
Es decir, la linealidad del argumento contrasta severamente con creaciones
más osadas del director, que tiene en su labor de dramaturgo uno de
sus puntos más fuertes. Pese a esto, Todos eran mis hijos es una propuesta
muy recomendable de teatro comercial, en donde se puede apreciar la plasticidad
de muchos actores de tv que demuestran sobre las tablas que son mucho más
que una consecuencia de la tira diaria costumbrista.
María Pilar González
Todos eran mis hijos, de Arthur Miller
Duración: 1h 30 min aprox.
Adaptación y dirección: Claudio Tolcachir
Elenco: Joe Keller, Lito Cruz
Kate Keller, Ana María Picchio
Chris Keller, Esteban Meloni
Ann Deever, Vanesa González
George Deever, Federico D'Elia
Dr. Jim Bayliss, Carlos Bermejo
Sue Bayliss, Adriana Ferrer
Frank Lubey, Diego Gentile
Lydia Lubey, Marina Bellati