
Jardín de otoño de Diana Raznovich
La sumatoria de fórmulas probadas siempre es un buen recurso para
construir un éxito. Carlos Perciavalle en café concert, más
una obra de probado éxito como lo es la de Diana Raznovich, son dos
amuletos contra el fracaso y un gancho más que atractivo para aquellos
espectadores que apuestan a lo seguro. Jardín de otoño cuenta
con una sola vuelta de tuerca: los personajes femeninos son interpretados
esta vez por Perciavalle y Gil, que agregan el condimento del teatro shakesperiano
-carente de actrices- para sumar un poroto más a la fórmula
ganadora.
La trama transita del grotesco a la tragedia. Gil interpreta a una Griselda
moderada en su performance -con tonos y giros que recuerdan a Mirtha Legrand-
mientras que Perciavalle encarna a una Rosalía que muchas veces se
va de tono, aturdiendo un poco con sus gritos pero volviendo a su lugar con
reflexiones que le aportan más humanidad a su personaje. Labruna hace
un papel justo -a la medida de las posibilidades de la parodia de un galancito
de Valientes- que reúne todos los clichés de las telenovelas.
A pesar de todo, el resultado no es tan satisfactorio como se espera. La tragedia
tan bien esbozada se diluye por momentos en cuadros en los que los actores
-travestidos- no se sabe bien si buscan meterse en la piel de señoras
de edad o son una caricatura de parte de un sector etario de nuestra sociedad.
Pero a la vez, Perciavalle y Gil se lucen con algunos diálogos que
rescatan lo mejor del café concert, y que ayudados por Labruna hacen
que sobre el cierre la obra encuentre un cauce que sin dudas agrada al público.
María Pilar González
Ficha Técnica
Jardín de otoño, de Diana Raznovich
Dirección: Carlos Perciavalle
Duración: 1 h 30 min aprox
Elenco: Rosalía, Carlos Perciavalle
Griselda, Guillermo Gil
Marcelo, Julián La Bruna