
La memoria puede ser una maldición y la necesidad de recordar puede instalarse en el alma y obligarnos a experimentar una y otra vez aquello que seria mejor olvidar. Dos hermanas se reúnen cada año en la casa paterna para revivir un hecho que las ha marcado a fuego; pero este recordar no las redime ni las exculpa sino que al contrario las fija en un pasado que nunca pueden dejar atrás. Andrómina es una tragedia ambientada a mediados del siglo pasado que realiza todas las prohibiciones que, desde tiempos inmemoriales, se han impuesto a los hombres. Una obra que no ahorra perversiones ni sentimientos extremos, una tragedia con todas las letras.
El espectáculo cuenta con una muy elogiable puesta en escena y una bien resulta dramaturgia que por un lado utiliza adecuadamente la convención teatral para jugar en el plano del pasado y el presente y, por el otro, va llevando fluídamente el conflicto hacia adelante hasta un final que no por anunciado deja de ser impactante. Esta primera experiencia de Verónika Peluffo como co-autora junto al dramaturgo Osvaldo Peluffo auguran un buen equipo para tener en cuenta. Por otra parte, la escenografía diseñada por Azul Borestein con planos geómetricos y estilizados no sólo es bella sino que crea la idea de caserón que requiere la trama. A esto hay que sumarle el acierto en el vestuario realizado por Shirley Bentacour y las estéticas imágenes que Osvaldo Peluffo va poniendo en escena.
La obra flaquea a nivel interpretación. Salvo por algunos momentos de Verónika Peluffo y Gabriela Espinel que intentan con éxito distintos caminos expresivos; los personajes están trabajados con una sola pincelada. Este hecho hace que pierdan densidad dramatica y los caracteres resulten un poco planos. Los intensos sentimientos que se juegan en escena requieren un poco más de "cuerpo" por parte de los actores para lograr la potencia que pide el texto.
Aún así, Andrómina no deja de ser una atractiva oferta en la cartelera y un espectáculo que vale la pena ver. Una propuesta con una muy buena realización que deja conforme a los espectadores.
Martín Fernández Tojo
Ficha Artística-Técnica
Elenco: Verónika Peluffo (Ana), Victoria Ponte (Elsa), Osvaldo Peluffo
(Padre), Gabriela Espinel (Madre)
Diseño de Escenografía: Azul Borenstein //Realización escenográfica: Duilio Della Pittima // Diseño de luces: Esteban G. Lahuerta
Diseño y realización de vestuario: Shirley Bentancor //Diseño Gráfico: Graciela Chávez y Victoria Ramírez //Selección Musical: Osvaldo Peluffo //Realización de banda sonora: Alejandro Serrano
Diseño de maquillaje: Compañía Fårö //Diseño y realización de peinados: Laura Ruarte //Asistente de escenario: Claudio Di Melchiorre y Ezequiel Romero Azat //Prensa: Simkin & Franco //Fotografía: Felipe Fernández Koeraus //Asistente de dirección: Nacha Dopico //Producción: París Texas Producciones Artísticas.// Producción ejecutiva: Verónika Peluffo // Puesta en escena y dirección General: Osvaldo Peluffo