¿Independiente, off o alternativo?
Hoy por hoy estas tres denominaciones parecieran ser sinónimos de una actividad que cada vez encuentra más nichos en donde desarrollarse. Pero para actores, directores, propietarios de salas y críticos existe una diferencia en el modo de hacer, en la ideología y -por sobre todo- en la puesta. A través de esta serie de testimonios te mostramos qué piensan los protagonistas de la escena actual del teatro argentino. En esta primera parte del informe opinan Marcelo Oliveri, uno de los argentinos que más teatro ha visto y Ezequiel Molina, un hombre de teatro que no cree en categorías.
¿Qué hace que una obra sea considerada off?
MO: Lo que define al off es lo que está fuera del circuito comercial.
Por ejemplo en los '80, cuando ibas a ver bandas under eran las que no estaban
en una discográfica. Hoy todo cambió. Los Redonditos de ricota,
por ejemplo, que eran el off, como Cemento, no estaban en compañías
grossas, pero hoy las mayorías de los productos teatrales son cooperativas
de laburo que alquilan un teatro. Hoy podés alquilar el Broadway y
hacer el proyecto lunes y martes porque también tenés teatro
esos días. Y por parte de los dueños de las salas también
es diferente, porque ellos esperan a que las cooperativas vengan y les contraten
el teatro. Eso es lo que hace la mayoría. Lo que pasa que al teatro
le pasó lo mismo que le ha pasado a los grupos de música: la
gente ya no puede esperar que los estén llamando porque no hay empresarios
o grandes productores. Vos querés trabajar, entonces generás
tus propios proyectos.
EM: ¿Off de qué? Si Mirta Busnelli en el Camarín
de las Musas es off no me interesa, yo sé que es una actriz que está
haciendo un espectáculo en un determinado lugar. Me interesa el producto
que está haciendo, nada más. Ahí se empieza mezclar todo.
Nosotros hacemos de todo, podemos hacer teatro comercial si da, hacemos teatro
alternativo o teatro off, dependiendo de la obra que sea. Muchas veces se
dice que lo comercial es una mala palabra. ¿Por qué? Todo el
mundo quiere comer, pero en el momento en que tenés la oportunidad
económica se ve como algo peyorativo. Está esa parte romántica
de la actividad que para mí sirve sólo en un sentido estético.
Lo romántico sirve para tomar postura, pero no necesariamente para
accionar.
¿El teatro off y comercial buscan objetivos diferentes
-más apegados a lo político en el caso del off, más cercano
al mero entretenimiento en el caso del teatro comercial- o pueden tener motivaciones
comunes?
MO: Al teatro le pasa lo que le pasa al país, es un cambalache
donde cada uno no busca un género sino apunta a ver cuanta plata hay.
Hemos dejado de lado el tema de si es comercial o no y apuntamos a la guita,
no es lo mismo que los '80, en donde se respetaba el teatro en ese sentido.
Ahora trabajan en Pol-ka en una tira y después los ponen en el San
Martín. Se preocupan por atraer al público a toda costa. En
cuanto a temas, hay mucha repetición de fórmulas, nos está
faltando un poco mas de identidad. Hay mucho stand up pero este tiene una
fórmula muy chiquita, cuando viste cuatro o cinco ya viste todos.
EM: Yo quiero ser parte de todo, no estar adentro de un circuito y
ser otra opción, otro paradigma. No está mal el off, tiene cosas
buenas y malas, desde el punto de vista de la ideología. A mí
me interesa el público que no es de teatro necesariamente, me interesa
atraer a toda esa masa. Y luego lo que ellos pueden decir de lo que nosotros
hacemos. Ahí está el problema, el trabajo de convocatoria, que
yendo para atrás conlleva el producto, el trabajo de diseño
de producción, la postura ideológica frente a lo que se hace,
decisiones artísticas, todo un bagaje de cosas a tener en cuenta. Cada
pieza que tenemos en la programación está pensada como ese tránsito
a futuro como parte de ese cambio hacia lo otro. Y paralelamente poder poner
a largo plazo, en funcionamiento a todo el colectivo sobre un montón
de cosas que tienen que ver con la cultura, con la forma de pensar lo que
hacemos. Creemos que en esa posibilidad hay un cambio y un mejoramiento posible
de nuestra actividad.
Maria Pilar González / Martín Fernández Tojo
