
La diosa Fortuna es una fémina difícil de atraer, pero aún
más difícil de retener. Sin embargo, están aquellos que
piensan que "la pueden ver venir" y será en ese brevísimo
instante en donde podrán percibir -con ojos entrecerrados- cómo
sus sueños se vuelven realidad.
Mauricio Dayub compone a un empleado de un parque de diversiones -triste él,
como todo el que transita un ficticio mundo de color y alegría- cuya
única obsesión es ganar el premio mayor, dar vuelta la suerte
"invertir el polo negativo". Para esto atrae una noche al Nene,
un fallido jugador de básket local que -en un momento de ensoñación
casi onírica- describe cómo en esa gran final barrial la suerte
le jugó una mala pasada y lo obligó a retirarse. Ambos conformarán
una curiosa alianza de intereses en la que el destino y la suerte los llevarán
por un camino para el que tal vez no se encuentren preparados.
El batacazo es una historia mínima con tintes dolinianos, en la que
dos seres de destino fallido buscan complementarse en pos de un objetivo.
Dayub y Guzmán muestran su oficio y solidez a la hora de los diálogos,
que se convierten en la riqueza misma de esta anécdota por su color
y sus ironías. Se destaca también la ambientación, con
sus luces de colores y la complicada maquinaria que compone el juego imbatible.
Así, El batacazo promete y cumple con ese golpe de efecto que hará
que el espectador se convenza de que todos tenemos un imán para la
suerte. Lo importante es si se la atrae o se la repele.
María Pilar González
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El batacazo, de Mauricio Dayub
Duración: 1 hora
Dirección: Mauricio Dayub
Música: Chango Spasiuk
Elenco: Cobra, Mauricio Dayub
El Nene, Osqui Guzmán