
"La noche..." es un gran unipersonal que cuenta la historia de un hombre que reconoce su homosexualidad a una edad muy temprana y se traslada de su Baltimore natal a la ciudad de New York. Dentro de la obra se cuentan distintas historias que funcionan como mojones en la vida del protagonista. La obra de Drake, adaptada por Federico González del Pino y Fernando Masllorens, nos pone en contacto directo con las felicidades y amarguras de alguien que pertenece a una minoría. Sin caer en estereotipos, Javier Van de Couter compone un personaje muy jugado (con una exigencia física enorme) que sostiene impecable durante los (un poco extensos) 90 minutos de duración. La obra tiene momentos de cándida ternura (el pequeño Paul le pide a Dios que proteja a su madre, a su padre y al grupo Village People), de mucha emoción (el recuerdo de los muertos a causa del SIDA hace lagrimear a algunos espectadores), de humor y de reivindicación a la comunidad gay que por momentos roza lo panfletario pero afortunadamente lo esquiva. El director Martín Alomar (egresado de la Imagen y Sonido) tiene una formación en cuanto imagen muy interesante y la plasma con gran capacidad en el escenario; el momento de la disco es como si trasladaran la sala con público incluido al boliche Amerika (donde se casó Piazza, lo ubican?) y el momento del gimnasio es otra de las perlas del espectáculo.
"La noche..." resulta intersante para conocer la intimidad de la comunidad gay en caso de estar afuera y para reconocerse ( con sus mas y sus menos) en caso de estar incluido. Pero más allá de lo puntual de la sexualidad del protagonista, cada ser humano ha tenido que hacer un esfuerzo para hacer valer su singularidad, ha luchado contra las barreras que la sociedad le impone y ha sufrido la pérdida de afectos sea a causa del HIV o de cualquier otra enfermedad. Lo genial de la obra es que nos muestra a un hombre, como vos, como yo, como él que recorre un largo camino para lograr la felicidad y lo hace con un muy buen texto, una impecable actuación y una calidad visual irreprochable.
La verdad nos libera, afirma Paul y esa es una buena moraleja que deja el texto de Drake. La última escena fue reelaborada (la obra se estreno en 1992) y trascurre la noche del 31 de diciembre de 2019. Esta vuelta de tuerca contrapesa cierta antiguedad del texto y plantea un final muy acertado que hace salir del teatro con una sonrisa.
Una obra muy recomendable, realizada por un equipo sumamente profesional y que apuesta a que algún día todos caminemos por la calle tal cual como somos.
Martín Fernández Tojo
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LA NOCHE QUE LARRY KRAMER ME BESÓ Título Original: The night Larry Kramer Kissed me (1992, USA) Autor: David Drake Versión: Federico González del Pino y Fernando Masllorens Actúa: Javier Van De Couter Diseño de Iluminación: Andrea Czarny Diseño Sonoro: Nicolás Guerrieri Música Original: Nicolás Guerrieri Leo García Preparador Físico: Diego Vázquez Vestuario: Trosman Homme, Narciso Video: Mariela Bond Fotografía: Leandro Allochis Diseño: Leo Barreiro - Vascolo Coreografía: Gustavo Carrizo Realización: Sergio Emir Arévalo Gómez Asistente Artística: Paula Soldavini Dirección: Martín Alomar Producción Ejecutiva: Mariana Mele Productor Asociado: Matías Olivera Producción General: Los Feliz