Islabell
de Bustos y Gencarelli
Sala
El Cuervo - Santiago del Estero 433- Te.: 4384-7320 // Viernes 21hs.$20.-
Estamos
frente a una simple puerta de una casa antigua del barrio de Monserrat. Es el
Teatro Estudio El Cuervo, íntimo y "off". Al tocar el timbre
se abre una puerta que conduce a una escalera. Se oye un grito: "¡¡¡Alicia,
teléfono!!!". "Son los vecinos", aclaran en recepción...
Para llegar a la sala hay que atravesar un pasillo de techo alto con varios
cuadros en las paredes. Otra escalera y una habitación que parece un
depósito. Más adelante, zapatos desparramados por el piso.
A un lado, dos cuerpos echados en el suelo, como escondidos, murmurando algo
casi incomprensible mientras se oyen sonidos de la naturaleza.
Empieza la función con reminiscencias de Beckett. Podrían imaginarse
un Vladimiro y Estragón esperando a Godot en estos dos personajes más
porteños que, al principio, recuerdan a un par de vagabundos.
La obra transcurre con humor y muchas dosis de absurdo en un relato no lineal
sobre la idiosincrasia política argentina, corrupta y viciosa, en la
que fluyen sindicalistas patoteros, traiciones y el poder de un grotesco coronel
que deja el país a la deriva.
Los protagonistas rememoran el pasado perdido en una isla del Delta que uno
de ellos ha comprado. Allí ansían instalar un "Covani"
(colonia de vacaciones para niños), para albergar un grupo de infantes
y así poder satisfacer su apetito pedófilo.
Supervisados por Pompeyo Audibert, llevan adelante un método de creación
que el director del Teatro El Cuervo denomina "máquina teatral que
se sostiene en la capacidad de improvisación de los actores".
Ambos intérpretes despliegan su expresión y cuentan la historia
con acción, como dos amigos que juegan, actúan. A veces, el relato
se fractura, el cruel humor se transforma en chiste, en ejercicio improvisado.
Pero luego del desliz, la ficción continúa.
Lo más delicioso son algunos instantes donde se intercalan frases absurdas,
en las que el lenguaje se convierte en un pretexto para desbaratarlo, para jugar
con las palabras, para desarmar el pensamiento. En esos segundos, pueden percibirse
geniales chispas de poesía surrealista. Nea Rattagan
Ficha
técnico artística
Autoría: Hernan Bustos, Javier Gancarelli
Idea: Javier Gencarelli
Actuan: Hernan Bustos, Javier Gancarelli
Escenografía: Romina Chaile
Diseño de luces: Mariano Tosi
Asistencia general: Ricardo Carta
Supervisión: Pompeyo Audivert
Director asistente: Gabriel Szulewicz
Dirección: Cinthia Santos