
El espectáculo de Peña no desilusiona a nadie. Los que lo aman, lo seguirán amando y los que lo detestan tienen más motivos para odiarlo. La obra consiste en varios monólogos donde los tripulantes de cabina cuentas sus desventurosas travesías. La vida en el aire no tiene tanto glamour como parece y Peña muestra con muchísimo humor los innumerables problemas que tienen estos trabajadores de uniforme impecable que pueden mantener una sonrisa imperturbable mientras contienen sus ganas de estrangular al pasajero. El primer monólogo está a cargo de Milagros López, el conocido personaje de la azafata cubana, y tiene momentos que provocan carcajadas incontenibles. El resto de los personajes, si bien mantienen el tono de comedia no llegan a causar tanta gracia como Milagros pero aportan su momento de risa. El estreno duró cuatro horas (el tiempo calculado de la obra es de 110 minutos); lo mismo que un viaje San Pablo - Buenos Aires con embarque incluido. Según el propio Peña, las próximas funciones serán mas cortas...puede creerle o no. Durante el show no faltaron los dardos contra todo el mundo, especialmente ciertos personajes del gobierno (desde la reina Cristina hasta al indefinible Delía), que recibieron grandes palazos durante las largas improvisaciones de Peña. El espectáculo es muy divertido (aunque el estreno fue largo hasta la desesperación) y los monólogos de humor son muy buenos aunque algunos personajes (quizas por la duraciòn extraordinaria del estreno) pierden la contundencia que tiene Milagros López. Una cosa llamativa es lo mal que le quedaba el vestuario, parecía hecho por una modista de barrio con Parkinson y presbicia, una lástima. No sólo para fanaticos, Gracias por volar conmigo es una obra para morirse de risa y estar preparado para los exabruptos que tiene Peña que a veces suman y a veces no. Un señor entrado en kilos que fue vapuleado durante la obra (Peña lo tildó de gordo puto delante de 500 personas) dijo al salir con tono muy ofendido: Este tipo es el Jorge Corona de la clase media. Otros, salieron encantados.