
Dos soñadores que se inventan ser artistas y se convierten en fantasías de tangueros. El clásico binomio de gordo y flaco, de soñador y pragmático, de optimista y pesimista, es interpretado por dos santafesinos, Rafael Bruza y Jorge Ricci. El binomio es tan de otra década y tan de otro lugar, casi se huele el pueblo tranquilo del que nunca parecen irse a pesar de oscilar por infinitas pensiones. Una situación que es siempre la misma y un deseo irrealizado, se codifican en escena desde los movimientos, las palabras y las luces. Estos recursos son utilizados sutilmente y se mezclan con momentos que parecen ser la concreción de alguno de sus sueños.
En el cuerpo de los actores se entrelazan tres historias: la historia ficcional de dos tangueros en busca de la fama y las aventuras de los artistas; la historia de dos personas, los actores, que no llegan a hacer el viaje a Paraná para escribir este espectáculo porque se tientan con un cafecito; y la historia de la filosofía, en su camino de afirmaciones, negaciones y negaciones de las negaciones.
Las dos décadas transcurridas desde que se estrenó el espectáculo por primera vez, atraviesan sus cuerpos haciendo más maravillosa la actuación de esta pareja de actores. Los gestos, los movimientos, las palabras y las canciones tienen esa espontaneidad propia de la partitura aprendida y olvidada, que ahora sólo queda disfrutarla.
El clásico binomio es una obrita para no dejar pasar. Ayelen Graneros